miércoles, 11 de enero de 2017

VIDAS ROTAS

                                          

                                                 PRÓLOGO

No es tarea simple escribir sobre el trabajo de alguien a quien se conoce, sin caer en "tópicos emocionales" ni dejarse llevar por el elogio fácil y condicionado. En el caso de Celia Velasco no es complicado ser objetivo, para los que conocemos un poco de la personalidad magnética y obra en consonancia de la escritora madrileña, que siempre escribe desde la atalaya firme de la propia experiencia, desde la búsqueda de lo autentico y verdadero, humanísticamente hablando.
     En sus tres novelas anteriores ha tocado temas de interés general ; el amor, el sexo, y la vejez, de una forma realista y sensible al mismo tiempo, mediante el uso de un lenguaje crudo a veces, pero adecuado y oportuno dentro de los contextos.
    Lo que identifica a la obra de Celia Velasco es una progresión lineal constatable, en cuanto a elección de los temas y forma de trabajar sobre ellos, con sensibilidad y compromiso constante en el desarrollo  de una escritura práctica para el interés de sus lectores. Podemos decir que todo ello se consigue en esta nueva novela, madura y comprometida, que nos deja una sensación remanente de haber hallado una información de utilidad, más allá del entretenimiento.
     En esta ocasión se afronta un tema complejo, a través de las experiencias de Laura Medina, la protagonista. Un asunto todavía tabú para una sociedad  hipócrita en algunas ocasiones. "VIDAS ROTAS" nos acerca a este mundo oculto de las prisiones, y trata de mostrarnos una realidad compuesta por la amalgama de vivencias de los internos y de los profesionales que deben velar  y trabajar para su correcta reinserción en la sociedad.  La psicóloga se introduce en el infierno cotidiano que comparten millones de personas privadas de libertad, mientras vive el suyo propio, envuelta en un estado repleto de dudas existenciales que le impide afrontar sus emociones más oscuras, potenciadas con frecuencia en su entorno laboral. Al límite de sus fuerzas, Laura  comienza a tomar su responsabilidad ante lo que le acontece, a practicar un autoanálisis comprometido, hecho que influirá  de manera determinante en su vida. Nos lo muestra en esta novela plena de drama y crudeza, pero que al mismo tiempo vislumbra la posibilidad de un cambio esperanzador, la humanización de las instituciones penitenciarias por una parte, y la capacidad personal de renacer de las propias cenizas por otra.
     Otros personajes claves en la novela, Carmelo, José, o Willy, nos muestran la dura realidad a la que se enfrentan a diario a través de sus experiencias. Nos inquietan por momentos , si pensamos en lo fina y frágil que es la línea que a veces separa a un preso de un hombre libre, tanto física como mentalmente, en un mundo donde el estrés y las situaciones complejas nos pueden acercar en ocasiones a la frontera entre un estado u otro. Se deja entrever un mensaje subliminal que considero claramente intencionado; las circunstancias adversas y a veces completamente fortuitas pueden llevar a cualquiera a verse en situaciones parecidas. En esta novela se tratan estas y otras cuestiones de manera muy ilustrativa.
     "Si odias a una persona, odias algo de ella que forma parte de ti. Lo que no forma parte de nosotros no nos molesta."  (Hermanen Hesse)
     Por una parte se habla aquí de la libertad "física" de la que están privados algunos personajes, pero al mismo tiempo se persigue la búsqueda de libertad seguramente más importante, la que nos da la capacidad de elegir el rumbo de nuestra propia vida.  También nos cuenta una historia de superación ante la "adversidad" que implica a veces vivir, mientras nos remueve la conciencia a momentos y nos incita a ser empáticos, a tener una visión más amplia y compasiva acerca del prójimo y sus vicisitudes, mediante  un mensaje valioso envuelto en lo ambiguo que supone la coexistencia entre la miseria y  grandeza del ser humano.
     "Aprender a leer es un fuego, cada silaba que se deletrea una chispa" (Víctor Hugo)
    Creo que el texto precedente es apropiado para terminar este prólogo a la última creación de Celia Velasco. Después de leer su novela nos queda  la certeza de que en ella se encuentran multitud de chispas que pueden encender la llama del pensamiento útil, llevados de la mano por una gran comunicadora, con más de 25 años de carrera profesional.
     Enhorabuena a la escritora por este nuevo e interesante trabajo, y a los lectores que hallarán en él motivos de reflexión y horas de apasionante lectura.
Juan A. Montañez




viernes, 18 de marzo de 2016

sexoenlared.com

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LOS ATARDECERES DE JULIA

LOS ATARDECERES DE JULIA (de Celia Velasco-Saorí @CeliaVelasco1

Una vida marcada por la infidelidad, el sexo, el amor y la tragedia.
Una novela romántica y cruda, donde se vivirán momentos de sexo explícito, sin tabúes, que les hará perder el sentido.
¿Cuántas mujeres se verán retratadas en esta novela? Muchas, sin duda. ¿Cuántos hombres aprenderán a conocer mejor los sentimientos más íntimos de una mujer? Todos, tal vez.
 Aunque cambien las circunstancias sociales o vivan en otros lugares, el relato presenta unas coordenadas existenciales claras y fácilmente extrapolables: matrimonio al que se llega casi por inercia y en el que no existe pasión. Vida sosegada, hijos estupendos, tranquilidad económica… Pero todos son logros y éxitos que no pueden ocultar el sinsentido de una vida que va transcurriendo vacía,  hasta que Julia, en su madurez,  tropieza con el amor verdadero,  que es cuando, justamente, más se puede saborear y valorar en toda su dimensión.
Porque hasta que no se tiene una edad con bastante recorrido, el alma y la piel no están preparadas para manifestar la profundidad neta de algunas emociones y pasiones. Eso es lo que le sucede a la protagonista de esta historia: sencillamente descubre el placer de sentirse viva, amar y ser amada cuando llega a esa época de su vida.

A lo largo de esta novela se van sucediendo una serie de tragedias que encogerán el alma de los lectores.  No olvidemos que, en los cuentos literariamente decentes, no siempre se puede acabar “siendo felices y comiendo perdices”.

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martes, 15 de marzo de 2016

DON ISIDORO

Isidoro Mendizábal, don Isidoro, es un hombre mayor que vive en el ático de un edificio de su propiedad, y que es todo cuanto le queda de la gran fortuna que poseyó. Se trata de un personaje cordial,  anclado de manera visceral en su pasado, que al recordarlo va describiendo interesantes episodios de la historia de España, sin color político alguno, a los que adereza con entrañables y divertidas anécdotas de su juventud.
Aunque el hilo conductor de la historia es don Isidoro, la autora, de manera brillante, no deja de dar protagonismo al resto de personajes, como a  Pepa, una de las chicas que comparte el tercer piso con dos amigas, o a doña Concha, antigua vedette, que vive en el segundo,  o al matrimonio del cuarto, inmigrantes que huyen del fanatismo  y la  intolerancia,  o a los dos chicos del primero, pareja de hecho, así como a  Matilde y Julián, los porteros que atienden a su casero como a alguien de su familia, sin olvidarnos de Angustias, la dueña del un club de alterne que don Isidoro frecuenta casi cada noche, ni del inspector de policía  Álvarez, quien interviene en un delicado secuestro.
De este modo, a través de su relación con cada uno, don Isidoro nos abre de par en par ese mundo interior que atesora, demostrando al mismo tiempo que la amistad, la generosidad y la comprensión, son los ingredientes imprescindibles  para disfrutar de la convivencia en armonía.

Cabe resaltar también la información que, a través de sus relatos y pensamientos en voz alta, aporta del Madrid de antaño, sobre todo de sus costumbres y tradiciones, con descripciones tan detalladas que te darán la sensación de estar viviéndolas como si estuvieras allí.